domingo, 15 de julio de 2012

LALALALALA

Tú me haces sentir que estoy viviendo un sueño de una adolescente...

♫♬♬♫
Crees que soy bonita sin maquillaje
Crees que soy graciosa cuando te cuento un chiste malo
Sé que me recibes
Así que dejaré que mis muros se vengan abajo, abajo

Antes de conocerte yo era un desastre
porque las cosas no estaban muy bien
pero ahora tú me has devuelto a la vida
Ahora cada mes de Febrero
serás mi carta de San Valentín
San Valentín...

Vamos a ir hasta el final esta noche
Sin remordimientos
Solo amor
Podemos bailar hasta morir
Tú y yo
Vamos a ser jóvenes para siempre

Tú me haces sentir que
estoy viviendo un sueño de una adolescente
Por la forma en que giramos
no puedo dormir
¡Seamos fujitivos!
sin mirar hacia atrás
no miremos hacia atrás

Mi corazón deja de latir cuando me miras
Pellizcame cariño creo que esto es real
Tenemos una oportunidad
y no mires hacia atrás
y no mires hacia atrás

Nos dirigimos a "Cali"
y nos emborrachamos en la playa
vamos a un motel
construido con un piso de laminas...
Finalmente lo encontré
Mi pieza del rompecabezas
que faltaba
Estoy completa!

Vamos a ir hasta el final esta noche
Sin remordimientos
Solo amor
Podemos bailar hasta morir
Tú y yo
Vamos a ser jóvenes para siempre

Tú me haces sentir que
estoy viviendo un sueño de una adolescente
Por la forma en que giramos
no puedo dormir
¡Seamos fujitivos!
sin mirar hacia atrás
no miremos hacia atrás

Mi corazón deja de latir
cuando me miras
Pellizcame cariño creo
que esto es real
Tenemos una oportunidad
y no mires hacia atrás
y no mires hacia atrás

Puede que llegue a tu corazón acelerado con
mis vaqueros ceñidos...
Es el sueño de una adolescente
en esta noche
Voy a ponerte tus manos
sobre mis vaqueros ceñidos
Es el sueño de una adolescente
en esta noche

Tú me haces sentir que
estoy viviendo un sueño de una adolescente
Por la forma en que giramos
no puedo dormir
¡Seamos fujitivos!
sin mirar hacia atrás
no miremos hacia atrás

Mi corazón deja de latir cuando me miras
Pellizcame cariño creo que esto es real
Tenemos una oportunidad
y no mires hacia atrás
y no mires hacia atrás

Puede que llegue a tu corazón acelerado con
mis vaqueros ceñidos...
Es el sueño de una adolescente
en esta noche
Voy a ponerte tus manos
sobre mis vaqueros ceñidos
Es el sueño de una adolescente
en esta noche

♫♬♬♫

jueves, 12 de julio de 2012

COSAS DE laprincesa


Es sabido, y si no ya lo digo ahora, mi tendencia a de vez en cuando, y sin saber exactamente a que razón científica o sobrenatural se le atribuye tal acción, soltar una frasecita de esas que cualquier filósofo con estudios lo fliparía en colores, quedándome más ancha que larga, lo cual no es difícil teniendo en cuenta que no mido mucho a lo alto y de lo ancho no hablo. En fin, que se me va el hilo.

En momentos reflexivos, porque una reflexiona aunque no lo parezca, se me ocurren autenticas lindezas que provocan en el de enfrente un estado de asombro/flipe, que se quedan plasmadas en forma de frase, la cual queda para la posteridad, para el disfrute y deleite del personal...¿verdad Amo?

Bueno, pues conocedor mi Amo de este detalle, faltaría más, se da la circunstancia que cuando tiene lugar algún hecho similar al acometido por mi en otro espacio...por otra persona, inmediatamente Él, que me adora dicho sea de paso, se acuerda de su princesa, coooooooosa que ocurrió anoche mismo. En un programa de entretenimiento de Tv, para ser más exactos "El Hormiguero" (jajajaja, me encanta la exactitud), en un momento del programa, el presentador y el invitado leen frasecitas dichas por niños de corta edad, frasecitas de esas como las mías, de pensar, y allá que mi Amo se queda con una que según Él me va como anillo al dedo y que fue escucharla de una niña a su madre y pensar...esa es mi princesa.

Así que imaginemos la situación, esta princesa delante de su Amo dispuesta y preparada a soltar una frasecita para la posteridad, obviamente adaptada a mis condiciones y particularidades lingüísticas-expresivas, jaja, toma moreno, quedaría de la siguiente forma:
Amo Amo Amo... porfis porfis porfis...mmmmm... ¿puedo quedarme despierta hasta que me duerma?
Di que si, porfis porfis porfis, anda di que siiiiii.
laprincesa, 5 añitos (virtuales).

Jajajajajajajajaja, una máquina la cría que soltó esa frase, se merece una ola.
Aclarar que cada palabra que recrea ese supermega-momento son autoría de mi Amo.

Y lo sorprendente de todo es que yo soy asiiiiiiiiii, jajajaja, y a Él le encanta que es lo mejor. 

Ummmmmmmmmmm, tu princesita 

miércoles, 11 de julio de 2012

ESO QUE LLAMAN DISTANCIA


ಌ  La distancia significa tan poco cuando alguien significa mucho  ಌ

Ultimamente, por motivos agradables ciertamente, el tema de la distancia y sus ventajas/inconvenientes ha estado presente entre mi Amo y yo, si bien, siempre lo está porque existe tal distancia física que a mi en muchas ocasiones me lleva por la calle de la amarg-uuuuuuuuuuuuuura...(que quejica soy a veces...esto me recuerda a una saeta que se le canta a una tal Virgen de la Amargura). A ver, centrémonos que me despisto.

Hay quien defiende y asegura que este tipo de relaciones no se mantienen por el hecho de que como personas humanas necesitamos del contacto físico y que a la larga no se llega a buen puerto.

Pues bien, yo soy de las que piensan que en una relación D/s, cuando la distancia es grande, el componente mental de la relación cobra mayor importancia. El conocimiento y la confianza en el otro, bases de cualquier relación, se convierten en algo fundamental y ante la lejanía esta necesidad es mucho mayor, ya que no podemos ser testigos de las reacciones del otro, se pierde comunicación, a veces se producen malentendidos propios de una comunicación ceñida a un teclado y una pantalla...
Creo que si el sentimiento es verdadero la distancia puede consolidar la relación cuando ambos son conscientes del esfuerzo que supone salvarla.

Yo hablo desde mi experiencia y estoy segura que cada cual así le haya ido, así opinará.

Uno no escoge las situaciones, ni las relaciones, y por supuesto soy la primera que piensa eso de..."no e justo", porque como le respondí a cierta persona en su momento a una pregunta al hilo del tema, hay momentos y situaciones donde lo que más deseas es que te abracen, te den un beso en la frente y te susurren al oído...tranquila, estoy aquí. Pero a pesar de eso, se valorar y valoro lo que tengo y a quien tengo, lo que me da y como me lo da. Porque las personas somos malas o buenas, rubias o morenas, en la cercanía y en la distancia, y eso es indiscutible. Otra cosa es aceptar o no este tipo de situaciones. Eso cada cual que se vista como quiera.

Yo tengo la inmensa suerte de tener conmigo a una persona excepcional y un Amo chachi chachi (más de un catedrático en esto me mataría por llamarlo así, jaja), un poquito lejos si hablamos en Km, pero muy cerquita de mi corazón, en el Km 0. 
Por nada del mundo diría no a esta relación porque nos separen unos kilometrillos de "ná" (no os lo digo que os asustáis...si doblamos el mapa y juntamos las esquinas...ufff)

Aquí y allí...Tuya Amo.

viernes, 6 de julio de 2012

ALONE

Cuando crees controlarlo todo, que no necesitas nada ni a nadie. 
Cuando un día aparece y todo se revuelve, tu mundo se pone patas arriba 
y entonces sabes que es Él y ya no hay marcha atrás...y dejarás de estar sola.

♬

Escucho el tic tac del reloj
Estoy aquí en la oscuridad del cuarto
Me pregunto donde estás esta noche
El teléfono no contesta
Y la noche pasa muy lentamente
Oh, espero que sin embargo no acabará
Sola
Hasta ahora siempre me las arreglé yo sola
Realmente nunca me importó hasta que te conocí
Y ahora se me hielan hasta los huesos
Cómo te conseguiré sola
Cómo te conseguiré sola
Tu no sabes cuanto he querido
Tocar tus labios y tenerte fuerte, oh
Tu no sabes cuanto he esperado
E iba a decírtelo esta noche
Pero el secreto es aún mío
Y mi amor por ti todavía es desconocido
Sola
Hasta ahora siempre me las arreglé yo sola
Realmente nunca me importó hasta que te conocí
Y ahora se me hielan hasta los huesos
Cómo te conseguiré sola
Cómo te conseguiré sola
Cómo te conseguiré sola
Cómo te conseguiré sola
Sola, sola

♬

martes, 3 de julio de 2012

¿PARA MI?

Una de las cosas más bonitas, más dulces, más estremecedoras que se puede escuchar o leer de la persona  a la que perteneces es...


Tu Amo está para ti...


Y yo tengo la enorme fortuna de tenerte para mi.

Gracias Amo, Tuya, siempre Tuya.


domingo, 24 de junio de 2012

JUEGO DE PRIMAVERA: EL VAGÓN DE LAS NUEVE Y DIECISIETE

Y hoy tenemos relato, oiga!!! Bueno, bonito y barato... y tan barato.
Se trata de mi participación en el Juego de Primavera que organiza mi ciberamiga Paty C. Marín en su blog Cuentos íntimos. Si os acordais del pasado Juego de Invierno, pues ahora le ha tocado a la primavera e imaginad lo que sigue.


Espero que por lo menos os entretenga, una, ya se sabe, hace lo que puede Photobucket


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El vagón de las nueve y diecisiete



Como cada jornada, sobre las nueve, Ámber regresaba a casa. Utilizaba la línea de metro número 3, cuya duración era de veinticinco minutos y que siempre pasaba por la estación a las nueve y diecisiete. Eso le daba tiempo a comprarse algo de comer en la tienda de la esquina, normalmente un croissant, que mordisqueaba con calma mientras paseaba hacia el andén. Aquella noche llevaba un libro bajo el brazo, una nueva lectura que empezaría en cuanto se diese una ducha, se pusiera el pijama y se metiera en la cama. Pensando en si estaría demasiado cansada para leer diez páginas o un capítulo entero, subió al metro, que siempre estaba lleno a esas horas, y buscó un lugar dónde sentarse; casi nunca había un asiento libre, pero no perdía nada por comprobarlo. 

 De pronto, le vio entre la gente. Se sobresaltó cuando sus miradas se encontraron y bajó la vista al suelo. Él estaba allí, como cada noche, en el vagón de metro de las nueve y diecisiete de la línea número 3... 

Hacía varios meses, bastantes como para no recordar cuantos, que se cruzaba con él, no todos los días, de hecho, no lo veía hacía unas semanas lo cual la pilló por sorpresa. No sabía su nombre, a que se dedicaba, a donde se dirigía o vivía, sólo que cogía su misma línea de metro, que vestía traje oscuro, camisa blanca y que ese hombre le provocaba lo que nadie en su vida, miedo y excitación. 

Sólo había un asiento libre y estaba al lado de él. Sentía su mirada clavada en ella lo que le provocaba que el corazón pareciese que le fuese a estallar. Rezó para encontrar otro asiento libre, no lo había y sin quererlo, luchando por no hacerlo, en contra de su propia voluntad, su cabeza giró y lo volvió a mirar. Esta vez no agacho la cabeza y sus miradas quedaron clavadas, suspendidas en el aire, mantenidas por segundos, segundos que parecieron una eternidad. El croissant cayó de su mano sin apenas inmutarse. Vio como en su cara se dibujaba una leve sonrisa, una sonrisa de medio lado que la atrajo, como un imán hacía él. Ámbar se acercó despacio, mirándole, observando su cara, su gesto, y como esa sonrisa era deliciosamente atrayente y perversa que aún le hacía más irresistible. 

Cuando estuvo a dos palmos de él, casi creyó desfallecer, y cuando le tendió la mano para pasar entra la gente y tomar asiento a su lado, creyó morir. Su mano, grande, fuerte y a la vez suave, delicada la hicieron en cuestión de milésimas de segundo imaginarlas sobre ella, sobre su carne, su pelo…definitivamente quería morirse allí mismo. 

No recordaba el tiempo, porque para ella se detuvo, pero el trayecto hasta su parada fue el momento más desesperante y maravilloso que jamás había sentido. Le sentía a su lado, sentía su brazo, su hombro, rozar el suyo por momentos, su olor, su presencia…No fue capaz de mirarle en ningún momento, su mirada se clavó en la oscuridad de la noche que se colaba por el cristal del vagón. 

Su parada, estaba cerca, respiró hondo agarrando su bolso y se levantó. Y ahí estaba de nuevo su mano, para cogerla y conducirla y entonces lo escuchó… 
- Hasta pronto…Ámber
Creyó volar en ese momento, salió disparada, atropelladamente, chocando con la gente, como alma que lleva el diablo, abandonando el vagón con la mirada pegada al suelo. 

Salió de la estación y agradeció poder respirar aire fresco, notaba que se asfixiaba. 

¿Cómo sabía su nombre?, la cabeza le daba vueltas y vueltas, en cuestión de minutos su estabilidad se había puesto patas arriba. 

Caminó rápido, como si quisiera huir de algo, sus piernas no le alcanzaban a más y su cabeza tampoco…el asiento, su mirada, su mano, su mirada, su perfume, su mirada, su sonrisa…su casa estaba cerca, subió las escaleritas previa a la puerta de entrada de dos en dos, estaba nerviosa y no sabía por qué, la llave, la maldita llave que nunca aparecía, siempre se repetía que debía hacer limpieza de bolso, ajaaaaaa, la encontró, la introdujo…y…le escuchó… 
- Olvidaste esto…
Ámber quedó petrificada, cerró los ojos y dejó de respirar. 

Cuando despertó, estaba tumbada en el sofá. Instintivamente pego un salto y se puso de pie. Miró a su alrededor, no había nadie, no se escuchaba a nadie. Su bolso encima de la mesa y su libro…Olvidaste esto... Del libro asomaba un papelito blanco, tiró de él y leyó… 
Perdóname, no quise asustarte, olvidaste el libro y pensé devolvértelo. Es curioso, pero nunca nadie se me había desmayado, no pensaba que causaba ese efecto…por cierto, deberías comer algo más, estás muy flacucha. 
Albert 
P.D. Sé tu nombre por el cartelito que colgaba de tu cuello, ahora tú también sabes el mío.
Se vio sonriendo cual quinceañera leyendo la nota. En ese momento se sintió estúpida e infantil, la tarjeta identificativa del trabajo…desmayarse de esa forma por una voz…pero es que era su voz. Albert, ese era su nombre. 

Nueve y diecisiete…esa noche no le apetecía croissant, el estomago lo tenía cerrado, solo le apetecía entrar a ese vagón y que el destino hiciese su trabajo. 

No le veía, y su ansiedad se tornó en angustia, hasta que le escuchó… 
- Hoy parece que no hay asientos libres, tendremos que ir de pie.
Se giró y lo vio. Ohhhh diossss, esa sonrisa de nuevo, esa mirada, sus ojos inquisidores. 
- Sí, eso parece…y sonrió.
Sin darse cuenta, había hablado, le había hablado. 
- Vaya, bonita voz para una bonita… boca…
- ¿Estas mejor?- preguntó él.
- Si, si, gracias - respondió ella.
Sus mejillas se tornaron súbitamente de color rosáceo y su mirada se clavó en el suelo del vagón. Albert se acercó a ella y pegando suavemente su boca a su oído le dijo… 
- Me encanta cuando bajas la mirada de esa forma…un gesto tan…sumiso
Un rayo la atravesó de pies a cabeza, electrizando su espalda, pero lo que más le inquietaba era su sexo. Algo incontrolable le sucedía en su presencia, su sexo reaccionaba, palpitaba y se humedecía. Y él lo sabía, lo sabía muy bien. 
- Y hay otra cosa que me gusta…
Ámber trago saliva .
- Notar como tu cuerpo reacciona e imaginarlo debajo de esa ropa
No sabía dónde meterse, rezó para que su fina blusa no delatara su excitación, la cabeza había tocado el suelo ya, quería que toda aquella gente desapareciese de aquel vagón, quería huir de allí a toda costa, deseaba que aquel hombre se le tirase encima y la hiciese suya allí mismo, deseaba que aquello terminase cuanto antes…deseaba y quería, quería y deseaba…ángel y demonio, el cielo y el infierno. 

Su imaginación volaba y volaba, los movimientos del vagón la mecían, acercándola por momentos a él, a su pecho. Imaginaba su pecho, como sería, era alto, moreno, de rasgos duros, mirada profunda, corpulento…




Llegaron a su parada y por un instante ella lo miro. Su mirada se lo dijo, y Albert sonrió. 
- Vamos, esta noche te acompañare más allá de tus deseos.
Salieron del vagón y Albert la cogió de la mano. Caminaban juntos, ella como una magdalena recién hecha, las piernas le flojeaban, se veía de la mano de aquel hombre que apenas conocía, otra vez el ángel y el demonio, su cabeza le decía que estaba haciendo y su cuerpo la llevaba en volandas en una nube de sensaciones de la cual no quería escapar. 
- Tranquila- le dijo al mismo tiempo que apretaba fuerte su mano.
Llegaron a su casa, ella subió las escaleritas por delante de él y pudo notar que la miraba, que la observaba, que la devoraba. 

Buscó la llave, como siempre maldijo una y otra vez ese bolso y porque no lo ordenaría. 
- ¿Te ayudo?
Él se había colocado detrás de ella pegando su pecho a su espalda, acercando su boca a su oído. Ámber se estremeció, notó su aliento y su respiración en su cuello. Con la llave en la mano intentó introducirla pero le temblaba todo. Le cogió la mano y se la guió hacia la cerradura abriendo la puerta. Ella fue a dar el primer paso para cruzar la puerta y sintió como la rodeaba por la cintura con su brazo y la atraía hacia él de espaldas. 
- Si cruzo esa puerta, estaré cruzando tu vida, tu alma, tu mente, tu cuerpo… ¿estás segura de esto?
Que dios se apiadara de su alma porque lo demás ya sentía que lo había perdido. 

Albert cerró la puerta tras de sí y la condujo hacia el centro del salón. Ella seguía de espaldas a él. 
- Quítate la ropa sin darte la vuelta- le dijo él, -quiero verte tal y como eres.
Ámber soltó su bolso en el suelo, cerró los ojos y respiro, respiro profundo. 
- Despacio…sin prisas, tenemos tiempo, mucho tiempo…
Su voz era clara, rotunda, poderosa y eso la enardecía más. Cada palabra suya era como una pequeña agujita que se le clavaba y que le provocaba un espasmo, una descarga. 
- Perfecto…date la vuelta- dijo él.
Ámber se dio la vuelta sin levantar la cabeza del suelo. 
- Me encanta lo que veo. Me gusta lo que va a ser mío. Ven, acércate a mí.
Sus palabras se acompañaron del gesto de su mano, levantándola hacia ella, como aquel día en ese vagón, esa mano que la invitaba a sentarse. 

Ámber avanzó hacia él cogiéndose de su mano hasta quedar parada frente a él. 
- Mírame…
Levantó su cabeza y sus ojos quedaron clavados. Su boca se entreabrió dejando escapar el aire que le comprimía el pecho, el aliento que la ahogaba. Él dirigió su mano hacia su mejilla y su dedo pulgar hacia sus labios, rozándolos, acariciándolos provocando que su boca se abriera más. Sus ojos se entornaron, casi cerrados… 
- Mirame Ámber, no dejes de mirarme
Ámber entreabrió los ojos y le escucho decir… 
- Eres preciosa y vas a ser mía.
Hubiese pagado porque el mundo se parase en ese momento. Acababa de abandonarse, su cuerpo, su mente, ya no le pertenecían, ya no respondían a lo que su cabeza le dictaba, el ángel y el demonio habían desaparecido, y en su lugar estaba Él, sólo Él. 
- Desnúdame.
Y comenzó a desnudarle. Las manos le temblaban, apenas podía con los botones de su camisa blanca. Lo despojó de su americana, de su camisa, desabrocho su pantalón, deslizando la correa. Y entonces quedo parada, no sabía qué hacer, la vergüenza le pudo, justo en ese momento. 
- Todo...
Ámber, como un mecanismo automático, se agachó, quedando su cara frente al bulto engrandecido que se adivinaba debajo del calzoncillo. Se mordió el labio inferior y sus manos lo deslizaron despacio dejando al descubierto poco a poco aquello por lo que su sexo terminó de empaparse.



- Enséñame lo que sabes hacer…
Y como si toda la vida lo hubiese estado esperando, sus manos y su boca albergaron su miembro, devorándolo, lamiéndolo, acariciándolo, empapándolo de su saliva. Sentía sus manos en su cabeza, a veces sujetándola, a veces dirigiéndosela y notaba su dureza, su vigor, su calor, lo escuchaba respirar aceleradamente y eso la enorgullecía, le ansiaba más y más y más…y más rápido lo devoraba hasta que sintió el calor de su néctar golpearle las paredes de su boca. 
- Traga mi perrita, saboréalo, empápate de su sabor porque no lo volverás a probar en un tiempo.


Aquella mañana Ámber despertó, sola, bajo un silencio que sólo rompía el sonido de la calle. Una nota descansaba en la mesilla. 
Descansa estos días y prepárate para mi…te quiero a mi vuelta más mía, más perra, más viciosa, más entregada, lo quiero todo y más. Te quiero toda para mí, hasta sus últimas consecuencias.

Tu Dueño.

P.D. Come que no me gustan las delgaditas…lo de que se te haya tragado le lengua el gato ya lo solucionaremos.

Pasaron días, semanas y Ámber no supo nada de él, no lo veía en el vagón del metro, cuando salía de la estación mientras caminaba miraba hacia atrás, imaginando que en cualquier momento aparecería detrás de ella. Pero eso no sucedió. 

Como cada jornada, sobre las nueve, Ámber regresaba a casa. Utilizaba la línea de metro número 3, cuya duración era de veinticinco minutos y que siempre pasaba por la estación a las nueve y diecisiete. Aquella noche no compró nada de comer, no llevaba un libro bajo el brazo, subió al metro, como siempre lleno a esas horas, y buscó un lugar dónde sentarse; casi nunca había un asiento libre, pero no perdía nada por 
comprobarlo. 

Vio un asiento vacio, el mismo de aquel día, y Él sentado en el asiento de al lado, como aquel día. 
- Buenas noches mi perrita, te estaba esperando…

sábado, 23 de junio de 2012

EN ESTA NOCHE

Esta noche...
el cielo se llenará de brillantes estrellas que acogerán mis deseos
y el viento las empujará hasta otras tierras donde Tú las recibirás.

Esta noche...
mis manos, Tús manos, acogerán las aguas de mi mediterraneo
y surcaran la piel de mi cara, Tú piel.

Esta noche...
el calor de las hogueras te mantendrá en mi pensamiento
y el fresco mar apaciguará mi ardor.

Esta noche...noche de San Juan,
como todas las noches,
Tu zorrita, Tu sumisa, Tu princesa,
estará contigo en cuerpo y alma.




domingo, 17 de junio de 2012

MIS PIES...TUS PIES

Cuando no puedo mirar tu cara 
miro tus pies.

Tus pies de hueso arqueado, 
tus pequeños pies duros.

Yo sé que te sostienen, 
y que tu dulce peso 
sobre ellos se levanta.

Tu cintura y tus pechos, 
la duplicada púrpura 
de tus pezones, 
la caja de tus ojos 
que recién han volado, 
tu ancha boca de fruta, 
tu cabellera roja, 
pequeña torre mía.

Pero no amo tus pies 
sino porque anduvieron 
sobre la tierra y sobre
el viento y sobre el agua, 
hasta que me encontraron. 

Tus Pies de Pablo Neruda.



Tuya Amo, toda tuya, todo tuyo.

martes, 12 de junio de 2012

HELLO...

De antemano pido disculpas si hiero la sensibilidad de alguien, pero...es lo que hay señores.

Si, lo reconozco, lo asumo, lo acepto, lo admito!!!!
(Caigo de rodillas sobre el frío suelo y/o levanto el puño al estilo "A dios pongo por testigo...")

I Like very very very very... much Hello Kitty


Algunos ya sabéis de mi debilidad aunque siempre la he mantenido oculta (jajajaja, mentira!!) pero esto me ha superado, esto es ya lo más de lo más, se que ya nada podrá sorprenderme más en este mundo que lo que han visto mis ojitos. 
No me digáis que no es para quedarse "muerta en la losa", jajajaja.

Porque...Baby, you are the best!!!






sábado, 9 de junio de 2012

¿SÁBADO? Y QUE MÁS DA...

Hoy es un día de esos que llamamos tontos. Uno de esos en los que pequeñas cosas te emocionan, otras te hacen llorar, y no, no estoy con la regla o alguna tontería de esas que dicen algunos (aunque ahora que lo pienso...me toca...),  y si a eso le sumo que llevo unos días muyyyy perra...perdón, muy vaga, con muy pocas ganas de hacer nada, que me cuesta un mundo centrarme o hacer algo con estusiasmo...pues, para liarse la manta a la cabeza y hasta mañana.

Hoy no es un día cualquiera, hoy es un día en el que "el echarte de menos" ha rozado su punto más alto, la necesidad de tenerte o escucharte, la necesidad de que me abraces o me beses es...ufffff, lo  necesito como el respirar y tal vez por eso este más tonta, más llorona y más...yo que sé. Y ya sé que como Tú dices, han pasado muchas cosas en el pasado que como ayer, salen y provocan malestar y unas cuantas cosillas más y que es un punto más para que hoy esté como esté.

Ojalá estuvieses, ojalá...